diff --git a/scripts/git-sincronizar.sh b/scripts/git-sincronizar.sh index 125861d0..3ee67d97 100755 --- a/scripts/git-sincronizar.sh +++ b/scripts/git-sincronizar.sh @@ -37,7 +37,14 @@ else git pull --rebase -q origin main || { echo "!! el rebase falló — resolvé a mano"; exit 1; } # `git cherry` compara por PARCHE: el rebase le cambia el sha al commit, así que buscarlo por sha # daría un falso negativo y esto entraría en un bucle de cherry-picks duplicados. - if git log --oneline -20 | grep -qF "$MSG"; then + # ⚠ NADA DE `git log … | grep -q` ACÁ, y la causa es sutil: este script corre con `set -o + # pipefail`, y `grep -q` SALE EN CUANTO ENCUENTRA — lo que le manda SIGPIPE a `git log`, que + # termina ≠0, y con `pipefail` la tubería entera se lee como FALLO **aunque el grep haya + # encontrado**. Resultado: el guión anunciaba «EL COMMIT DESAPARECIÓ» en cada corrida, se iba a + # recuperarlo, y el `cherry-pick` le decía que ya estaba. Un guardián que grita siempre se ignora. + # La salida se captura primero y se compara después: sin tubería, sin SIGPIPE, sin falso positivo. + RECIENTES=$(git log --format=%s -20) + if printf '%s\n' "$RECIENTES" | grep -qF "$MSG"; then echo " ✓ el commit sobrevivió al rebase" else echo "!! el commit no aparece en los últimos 20 tras el rebase — intento recuperarlo"