La NVRAM es estado compartido y el vecino la reescribe sin coordinarse.
Contra eso no sirve confiar: sirve converger. `reconcile` descubre su
propia ESP, repone la entrada y el BootOrder, y es idempotente.
Descubre la ESP por TIPO de partición (GUID de ESP en GPT, 0xEF en MBR),
que es el único dato fiable sin montar nada — un reconciliador que monta
sistemas de ficheros en el arranque es un efecto secundario que no
queremos. Si hay VARIAS ESP no adivina: las lista y pide --disk. Elegir
mal significa escribir una entrada que apunta a un disco que puede no
estar, y eso es peor que no escribir nada.
No rompe el arranque por nada: sin firmware EFI (máquina por BIOS) lo
dice y sale 0.
Y cuando actúa, GRITA — va a /dev/tty0 además del serial, a diferencia
del menú de arranque. Un reconciliador que repara en silencio deja al
usuario conviviendo con una rareza intermitente que no entiende; el
mensaje dice explícitamente que si se repite en cada arranque es que
otro sistema operativo le está reescribiendo la NVRAM.
Enganchado al wrapper de PID1 de las dos imágenes, con el mismo timeout
y el mismo || true que el menú: corre ANTES del exec de arje-zero y
colgarse ahí es un arranque muerto e indistinguible de un kernel colgado.
El test que vale es el escenario completo: takana se instala, llega el
vecino y se pone primero, y el siguiente arranque lo repone — SIN borrar
la entrada del vecino (takana se pone primera, no lo echa) — y el
arranque siguiente ya no escribe nada. Más el GUID de ESP, que va en
orden DE DISCO y no en el legible: escribirlo "como se lee" es el error
clásico y no casaría con ninguna ESP real.
15 tests en el módulo, 74/74 del CLI.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Claude-Session: https://claude.ai/code/session_01HHAKWoBqof9XvsYCvDicEj