Cuatro arranques fríos en serie, el perfil partiendo del 5 que dejó la corrida del umbral:
S1 pin 0 antes 5 después 1 el navegador ✓ +97 s
S2 sin pin antes 1 después 2 el navegador ✓ +98 s
S3 sin pin antes 2 después 3 (matada a los 60 s)
S4 sin pin antes 3 después 4 EL DIÁLOGO ✗ en 420 s
Tres cosas:
· la tasa, por fin con perfil sano: dos corridas independientes y pegadas, +97 y +98 s, contra los
+123/+195/+197/+204 de antes. Con el anfitrión descargado el mismo artefacto pinta en la mitad del
tiempo ⇒ el número es de la máquina y la carga tanto como del producto, y se publica con sus
condiciones;
· el umbral se reprodujo solo y en otra secuencia: S4 arrancó con 3, sumó a 4 y abrió el diálogo —
segunda medición independiente del mismo borde, esta vez identificando la ventana por `min_size`
y no por el título (que está traducido, así que un grep por «Troubleshoot Mode» en una imagen en
castellano no engancha y su ausencia se lee como la conclusión contraria);
· ⚠ y una corrida que PINTA no limpia el contador: S2 pintó y dejó 2. Más todavía,
`toolkit.startup.last_success` vale lo mismo en las CUATRO (1789494795, las 17:53) ⇒ el gancho de
cierre no corrió ni una vez, ni en las que pintaron. Pintar no es terminar de arrancar.
Entonces «quién limpia el contador» SIGUE SIN MEDIR, y el propio documento decía que esta serie lo
cerraría: no lo cierra, y queda escrito así. Hace falta una corrida que deje al navegador terminar
de arrancar y salir limpio.
Lo más caro es para el instrumento: con `--until-paint` cada corrida suma uno, pinte o no, así que
una serie se rompe sola a la cuarta — que es lo que pasó ayer sin que nadie lo viera. El arnés ahora
AVISA cuando el contador está en 3 («esta corrida va a abrir el diálogo, no el navegador») y la
receta para una serie queda escrita: pinnear `--crashes 0` en cada corrida, que resetea la base
(S1 lo muestra partiendo de 5).
También cae una candidata mía, con un cero que viene con control (medido por la otra sesión): el pref
no tiene default en este build, así que fijarlo en 0 SÍ se persiste y el «ausente» no era el pin.