Del `access.log`, sin ambigüedad. La IP del usuario (`45.234.61.160`, autenticada como `sergio`,
2709 peticiones) tuvo tres silencios: **93,2 min (11:59:37 → 13:32:49 UTC)**, 50,1 min (10:44:58 →
11:35:06) y 10,0 min (11:45:06 → 11:55:05). Los tres son el `timeout` de 10 minutos del ban
disparándose una y otra vez: cada vez que volvía, su primera ráfaga lo baneaba de nuevo. El corte
grande terminó exactamente cuando vacié los sets.
🧨 Y LA EXENCIÓN QUE TENÍA NO SERVÍA: la ACL histórica de squid exime `45.234.60.0/24` y él entra
desde `45.234.61.160` — **una red de al lado**. Parecía cubierto y no lo estaba. La pertenencia se
MIDE (`ip in red`), no se deduce del parecido del prefijo.
DECISIÓN DE FONDO: en un servicio que YA AUTORIZA no va límite por tasa. El uso de esta caja es
INTENSIVO —varias sesiones de agente en paralelo, cada una abriendo túneles a la vez— y un límite
calibrado para «una persona normal navegando» no protege de nada: el atacante ajusta su ritmo, el
usuario no puede trabajar más despacio. Squid ya pide usuario y contraseña y tiene su ACL. El ban del
puerto queda apagado (60000/min, ráfaga 1000) y contra un flood queda el tope GLOBAL
`syn_nuevas_por_seg`, que no distingue usuarios ni banea a nadie por ser rápido.
Control tras aplicar: su túnel pasando —`45.234.61.160 … CONNECT api.anthropic.com:443 sergio`— y
`45.234.61.160 ∈ 45.234.60.0/23` comprobado con aritmética de redes, no a ojo.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>