Pedido del usuario: «una lista de cada cosa con una corta descripción y la opción de yo elegir mudar, mover a un directorio para respaldar ese directorio, o abandonarlo». Eran tres huecos distintos. 1. «CADA COSA». El censo medía RAÍCES: `/home` era UNA entrada de 25 G y UNA decisión, con repos, SDKs, 4,3 G de caché y trabajo irrepetible adentro. Ahora emite un renglón por cosa —169 en gioser contra 5—, un nivel hacia adentro de cada raíz y DOS en `/home`, porque su primer nivel son usuarios y la decisión no es por usuario. `--solo-totales` conserva la vista vieja, que es la que dimensiona la mudanza; las dos viajan en el censo (`datos` y `datos_raiz`). ⚠ El primer intento mandaba las ~110 sondas en UNA llamada, se pasaba del timeout y devolvía lista VACÍA: «no hay datos» en vez de «no pude medirlos». Va en tandas, y una tanda que falla se nombra. 2. «UNA CORTA DESCRIPCIÓN», y son hechos: lo sirve el servidor web · lo usa un proceso vivo · es repo git y a dónde apunta · tiene cambios sin commitear · adentro hay node_modules/target/venv · lo más nuevo que hay dentro. «Sin señales» también es un hecho, y es el que dice dónde mirar. 3. «ELEGIR ENTRE TRES»: DECISIONES pasa de (muda, muere) a (muda, RESPALDA, muere). Faltaba el camino que se usa de verdad —no lo quiero corriendo allá, tampoco lo quiero perder—; con dos opciones, todo lo dudoso se marcaba `muda` y la mudanza engordaba. La regla de fondo no cambió (qué datos VALEN no lo dice la máquina), pero cuatro hechos sí los sabe: servido/usado ⇒ muda · caché ⇒ muere · repo limpio con remoto ⇒ muere · repo sin remoto o sucio ⇒ respalda. Y el cruce que evita el peor error: un remoto que apunta a ESTA MISMA máquina no es un respaldo, es el mismo disco (medido: /mnt/vvv/humanoid → ssh://git@127.0.0.1:2345). 4. LAS DECISIONES SE GUARDAN. `--decide` las usaba sólo para el plan de esa corrida: cerrabas la terminal y se perdían las 169. Ahora reescribe el censo (temporal+fsync+rename, `.bak`, y releído antes de pisar nada; aborta si perdió alguna). Para eso hubo que hacer el emisor IDEMPOTENTE: escribía `decision = ""` fijo, así que re-emitir un censo decidido duplicaba la clave y el TOML dejaba de parsear — la herramienta no podía reescribir su propio fichero. 5. EL PASO `respaldo`: corral por defecto leído de respaldo-storagebox.sh (no una segunda dirección a mano), nombre aplanado, y NO se instala en el destino. Sin corral, aborta: un rsync a ninguna parte devuelve 0 y se lee como un respaldo. Probarlo con rotura a propósito Y con el control que tiene que pasar destapó dos bugs: `--mkpath` es obligatorio (el primer respaldo siempre estrena un nivel) y un FICHERO no lleva barra final — `rsync fichero/ dst/` es un error, y el paso de `datos` tenía el mismo defecto latente. La verificación es rsync en seco contra el destino real, no `du` ni `find`: el Storage Box no tiene find, no acepta tuberías, y su `du` comprime. 6. De paso: `aplicar.py --dry-run` decía «✅ todos los pasos ejecutados y verificados» sin haber ejecutado nada. Ahora dice EN SECO: N mostrados, NINGUNO ejecutado y NINGUNO verificado. Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
hammer
Una distribución Linux construida con un laboratorio funcional y hermético en el sótano, y una terminal mutable, clásica y anárquica en el piso de arriba — diseñada desde el suelo para que una IA programadora entienda, modifique y comparta el sistema.
hammer no es otro gestor de paquetes inmutable. Es una arquitectura de dos mundos:
- El laboratorio compila desde fuentes upstream (commits fijados), de forma
determinista y aislada (
bubblewrap+zig cc+ musl estático), y direcciona cada artefacto por su hash (BLAKE3) en un content-addressed store. - El userland es un Linux clásico, mutable, con FHS de verdad (
/bin,/lib,/etc). Los binarios se hidratan desde el store por hardlinks. Puedes pisar archivos en caliente, romper cosas con unrm -rf, y revertir cuando quieras.
Entre ambos mundos viven las tres piezas que hacen a hammer distinto:
- Overlay de experimentación — prueba cambios sobre el sistema real con red de
seguridad;
hammer try/commit/discard. - Diario de mutaciones — un daemon
fanotifyregistra todo lo que tú (o la IA) cambiáis a mano. Vives imperativamente; el sistema genera el delta contra la base limpia. El diario es tu configuración — sin ser declarativa. - Manifiesto
.swm— compartes la receta de la mutación (parche de fuente + flags + ediciones de config), no el binario cocinado. El receptor reproduce y verifica; no confía en tu binario.
Encima de todo corre el bus de agente (/run/agent.sock): la IA habla un protocolo
pequeño y legible, dispara compilaciones, inyecta en el overlay, escucha fallos y reacciona.
Tú tienes la última palabra.
Estado
Fase de arranque. Validamos la capa AI-nativa sobre Alpine (musl + FHS ya cocidos)
antes de bajar a distro propia. Ver docs/10-roadmap.md.
Documentación de diseño (SDD)
Toda la arquitectura está en docs/. Empieza por
docs/00-vision.md y docs/01-architecture.md.
Estructura
crates/
hammer-core tipos compartidos: Recipe, Swm, hashing CAS, store
hammer-build el laboratorio: sandbox + compilación + hidratación
hammer-cli el binario `hammer` (build, hydrate, try, commit, apply, export…)
hammerd daemon: bus de agente + diario de mutaciones
docs/ SDDs y ADRs
Stack
| Capa | Decisión |
|---|---|
| Base de validación | Alpine (musl + FHS mutable) |
| Tooling / daemons | Rust (estático-musl) |
| Compilador del lab | zig cc por defecto, pluggable por receta |
| Sandbox de build | bubblewrap (namespaces) |
| Direccionamiento | BLAKE3 content-addressed store |
| Despliegue | Hidratación por hardlinks + patchelf |
Filosofía
La automatización es mi empleada en el sótano, pero en el piso de arriba mando yo.
Eficiencia matemática en la manufactura, libertad biológica en la ejecución.