Encontrado con `ps` sobre la máquina, no por un test: al cerrar el sandbox quedaban vivos el daemon y su `bwrap` interno, sosteniendo overlays ya borrados. Es correcto que el daemon se quede —su torrent de prueba no tiene enjambre, así que nunca termina y nunca está «sin nada»—, lo que faltaba era despedirlo y MEDIR que se fue. - el guión de adentro le pide `puriy-costura-torrent stop` (el verbo del producto); - la huella del socket se anota adentro y ANTES del stop: el daemon lo borra al irse; - el guardián censa daemons antes/después con `ps -C` (nunca `pkill -f`) y falla nombrando el PID; el `finally` barre lo propio para que un test rojo no deje basura; - tope de 180 s al sandbox, como seguro contra un cuelgue. Comprobado en los dos sentidos con una copia rota fuera del repo: sin el `stop` el guardián daba ✓ igual, y con la aserción nueva sale ✗ nombrando el PID. La hipótesis de que se COLGARÍA era falsa: el `bwrap` externo vuelve; el que espera es el interno. Verde: positivo, control negativo y rotura a propósito.
hammer
Una distribución Linux construida con un laboratorio funcional y hermético en el sótano, y una terminal mutable, clásica y anárquica en el piso de arriba — diseñada desde el suelo para que una IA programadora entienda, modifique y comparta el sistema.
hammer no es otro gestor de paquetes inmutable. Es una arquitectura de dos mundos:
- El laboratorio compila desde fuentes upstream (commits fijados), de forma
determinista y aislada (
bubblewrap+zig cc+ musl estático), y direcciona cada artefacto por su hash (BLAKE3) en un content-addressed store. - El userland es un Linux clásico, mutable, con FHS de verdad (
/bin,/lib,/etc). Los binarios se hidratan desde el store por hardlinks. Puedes pisar archivos en caliente, romper cosas con unrm -rf, y revertir cuando quieras.
Entre ambos mundos viven las tres piezas que hacen a hammer distinto:
- Overlay de experimentación — prueba cambios sobre el sistema real con red de
seguridad;
hammer try/commit/discard. - Diario de mutaciones — un daemon
fanotifyregistra todo lo que tú (o la IA) cambiáis a mano. Vives imperativamente; el sistema genera el delta contra la base limpia. El diario es tu configuración — sin ser declarativa. - Manifiesto
.swm— compartes la receta de la mutación (parche de fuente + flags + ediciones de config), no el binario cocinado. El receptor reproduce y verifica; no confía en tu binario.
Encima de todo corre el bus de agente (/run/agent.sock): la IA habla un protocolo
pequeño y legible, dispara compilaciones, inyecta en el overlay, escucha fallos y reacciona.
Tú tienes la última palabra.
Estado
Fase de arranque. Validamos la capa AI-nativa sobre Alpine (musl + FHS ya cocidos)
antes de bajar a distro propia. Ver docs/10-roadmap.md.
Documentación de diseño (SDD)
Toda la arquitectura está en docs/. Empieza por
docs/00-vision.md y docs/01-architecture.md.
Estructura
crates/
hammer-core tipos compartidos: Recipe, Swm, hashing CAS, store
hammer-build el laboratorio: sandbox + compilación + hidratación
hammer-cli el binario `hammer` (build, hydrate, try, commit, apply, export…)
hammerd daemon: bus de agente + diario de mutaciones
docs/ SDDs y ADRs
Stack
| Capa | Decisión |
|---|---|
| Base de validación | Alpine (musl + FHS mutable) |
| Tooling / daemons | Rust (estático-musl) |
| Compilador del lab | zig cc por defecto, pluggable por receta |
| Sandbox de build | bubblewrap (namespaces) |
| Direccionamiento | BLAKE3 content-addressed store |
| Despliegue | Hidratación por hardlinks + patchelf |
Filosofía
La automatización es mi empleada en el sótano, pero en el piso de arriba mando yo.
Eficiencia matemática en la manufactura, libertad biológica en la ejecución.