`aplicar.py` ejecuta un plan. La regla que lo define: **un paso que no se ejecutó no se marca como
hecho**. Un plan tiene pasos ejecutables y pasos MANUALES cuyo `cmd` son comentarios («instalá el
paquete», «cambiá el registro A»); un aplicador que ejecuta un bloque de comentarios obtiene exit 0 y
lo marca «ok» — la peor mentira posible, porque deja el servicio caído con el informe en verde.
Acá quedan `pendiente-humano`, la corrida sale con ≠0, y `--hecho N` los confirma — negándose si el
paso sí tenía comandos («corrélo, no lo marques»).
Se le cree a la VERIFICACIÓN, no al exit code: el rsync que llenó el disco devolvió 0 y dejó 1367
artefactos vacíos. Si el comando sale bien y la verificación falla, queda `sospechoso`. Y las
verificaciones van TIPADAS (`cmd`/`humano`): «la columna Available debe ser > X» no es un comando.
Estado reanudable en `<plan>.estado.json`, escrito con temporal + fsync + rename — la lección que
costó un upgrade entero en el SDD 28.
**Y un fallo propio, encontrado en la primera corrida real**: la verificación del paso de datos
imprimía el número de directorios vacíos y devolvía 0 igual. Dio «✓ verificado: 2» donde ese 2 eran
dos vacíos en destino. Un guardián que siempre pasa no es un guardián. Ahora COMPARA los ficheros de
los dos lados y falla si difieren. Probado con rotura a propósito y con el control que debe pasar:
copia no hecha ⇒ origen=5 destino=0 ⇒ FALLA; copia hecha ⇒ 5 y 5 ⇒ PASA.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Claude-Session: https://claude.ai/code/session_01RomoxEGZUhaT4pob1QSX5x