`verificar-repro.sh` sorteaba una muestra y se olvidaba. Sin registro no había forma de contestar la
pregunta que importa —¿qué fracción del corpus se comprobó alguna vez que reproduce?— y encima las
mismas recetas salían sorteadas una y otra vez mientras otras no se miraban jamás. La primera medida
con el libro puesto: **2 de 1157**. El invariante central del proyecto no se había verificado de
forma acumulativa prácticamente en nada, y eso no se veía porque cada corrida daba «✅ PUERTA
SUPERADA» sobre su propia muestra.
`docs/state/repro-verificado.tsv` va con la misma clave auto-invalidante que el libro de fuzz:
(receta, **ArtifactHash**). El hash resume la receta MÁS su cierre de deps, así que una entrada deja
de casar en cuanto algo aguas arriba cambia. Un «ya lo verifiqué» que sobreviviera a un re-hash sería
una mentira; éste no puede serlo.
Con eso el muestreo pasa a sortear entre lo NO verificado, así que corridas sucesivas ACUMULAN
cobertura en vez de repetir (con `TODO=1` se sortea entre todas, para re-verificar a propósito), y
`--coverage` da el número sin construir nada.
Verificadas en esta tanda: itstool, markupsafe, musl-obstack, hicolor-icon-theme, musl-fts, npth,
poppler-render-check, doas, libffi y packaging REPRODUCEN; `when` derivaba y quedó al día. Cero
no-determinismos. Van 11 de 1157.
⚠ Y una trampa que casi me come, anotada acá porque el próximo la va a pisar: elegí candidatos «por
artefacto chico» y la lista empezó con **nodejs**, cuyo artefacto pesa 0,2 MB y cuyo build son horas
de V8. El tamaño del artefacto NO dice nada del costo de construirlo. Para elegir muestra barata hay
que mirar tiempos de build, no bytes de salida.