libclang_rt.profile.a, 129.178 bytes — la que implementa los __llvm_profile_* y
escribe los .profraw. Hermana nativa de wasi-compiler-rt: mismo tarball de LLVM
22.1.8, mismo patrón, mismo sitio de aterrizaje; cambia el target (x86_64 en vez
de wasm32) y el componente (profile en vez de builtins).
Lo destapó el build del firefox instrumentado, en el minuto 38:56:
ld.lld: error: cannot open
/usr/lib/llvm22/lib/clang/22/lib/x86_64-alpine-linux-musl/libclang_rt.profile.a
El lab trae clang 22.1.8 con su include/ pero el lib/ del resource dir NO EXISTE
— que es exactamente lo que wasi-compiler-rt ya documentaba para el caso wasm.
O sea: el PGO no estaba bloqueado por el display (eso se despejó ayer) sino por
una pieza de toolchain que nunca hizo falta hasta ahora.
Se apaga todo menos profile: compiler-rt trae sanitizers, xray, memprof, orc y
ninguno tiene destinatario acá.
La primera corrida murió en el configure con «CMAKE_C_COMPILER_TARGET must also
be set when COMPILER_RT_DEFAULT_TARGET_ONLY is ON» — un error de cmake que dice
exactamente qué falta, cosa que no se puede dar por supuesta esta noche.
Dos guardianes. El primero exige la RUTA LITERAL del error y no «alguna
libclang_rt»: el layout per-target es una opción de cmake y equivocarla deja la
librería donde clang no mira, que es el mismo fallo que la libstdc++ en
/usr/lib64 de hace unas horas. El segundo es la prueba del consumidor: que
DEFINA __llvm_profile_write_file y compañía, para que un .a vacío no se descubra
al final de una corrida de perfilado.
hammer
Una distribución Linux construida con un laboratorio funcional y hermético en el sótano, y una terminal mutable, clásica y anárquica en el piso de arriba — diseñada desde el suelo para que una IA programadora entienda, modifique y comparta el sistema.
hammer no es otro gestor de paquetes inmutable. Es una arquitectura de dos mundos:
- El laboratorio compila desde fuentes upstream (commits fijados), de forma
determinista y aislada (
bubblewrap+zig cc+ musl estático), y direcciona cada artefacto por su hash (BLAKE3) en un content-addressed store. - El userland es un Linux clásico, mutable, con FHS de verdad (
/bin,/lib,/etc). Los binarios se hidratan desde el store por hardlinks. Puedes pisar archivos en caliente, romper cosas con unrm -rf, y revertir cuando quieras.
Entre ambos mundos viven las tres piezas que hacen a hammer distinto:
- Overlay de experimentación — prueba cambios sobre el sistema real con red de
seguridad;
hammer try/commit/discard. - Diario de mutaciones — un daemon
fanotifyregistra todo lo que tú (o la IA) cambiáis a mano. Vives imperativamente; el sistema genera el delta contra la base limpia. El diario es tu configuración — sin ser declarativa. - Manifiesto
.swm— compartes la receta de la mutación (parche de fuente + flags + ediciones de config), no el binario cocinado. El receptor reproduce y verifica; no confía en tu binario.
Encima de todo corre el bus de agente (/run/agent.sock): la IA habla un protocolo
pequeño y legible, dispara compilaciones, inyecta en el overlay, escucha fallos y reacciona.
Tú tienes la última palabra.
Estado
Fase de arranque. Validamos la capa AI-nativa sobre Alpine (musl + FHS ya cocidos)
antes de bajar a distro propia. Ver docs/10-roadmap.md.
Documentación de diseño (SDD)
Toda la arquitectura está en docs/. Empieza por
docs/00-vision.md y docs/01-architecture.md.
Estructura
crates/
hammer-core tipos compartidos: Recipe, Swm, hashing CAS, store
hammer-build el laboratorio: sandbox + compilación + hidratación
hammer-cli el binario `hammer` (build, hydrate, try, commit, apply, export…)
hammerd daemon: bus de agente + diario de mutaciones
docs/ SDDs y ADRs
Stack
| Capa | Decisión |
|---|---|
| Base de validación | Alpine (musl + FHS mutable) |
| Tooling / daemons | Rust (estático-musl) |
| Compilador del lab | zig cc por defecto, pluggable por receta |
| Sandbox de build | bubblewrap (namespaces) |
| Direccionamiento | BLAKE3 content-addressed store |
| Despliegue | Hidratación por hardlinks + patchelf |
Filosofía
La automatización es mi empleada en el sótano, pero en el piso de arriba mando yo.
Eficiencia matemática en la manufactura, libertad biológica en la ejecución.