La primera instalación real de un paquete en la caja (`takana install zsh`, sin --prefix) dejó el sistema A MEDIAS: `commit` desmontó 5 de 7 targets y murió con `target is busy` en /bin, con dos overlays montados y el estado sin promocionar. La causa no es un fd abierto: los procesos tienen su EJECUTABLE mapeado desde /bin y /usr/bin —empezando por PID 1, /usr/bin/arje-zero— y un ejecutable mapeado pin-ea el montaje. En un FHS vivo eso no se puede evitar esperando. El comentario de `do_umount_lenient` prometía el desmontaje perezoso «desde la Fase 2» y el código NUNCA pasaba `-l`. Ahora, ante `busy`, reintenta perezoso: desengancha el montaje ya mismo (las rutas vuelven a resolver al directorio real, que es lo que el promote necesita) y libera cuando el último proceso que lo miraba se muere; los vivos ven el mismo contenido porque el commit copia el upper al lower justo después. Probado en la caja con un paquete nuevo: install tree ⇒ overlay; commit ⇒ WARN del perezoso sobre /usr/bin y «commit OK — 1 archivo(s) promocionados»; 0 overlays, /usr/bin/tree real, tree v2.3.2. El SDD 28 §5.10 anota las otras cuatro cosas que ese `sudo takana install zsh` destapó: el repo por defecto que no existía, el lab que no se encontraba desde /root, el binario del sistema incapaz de leer los .tkn nuevos, y —la peor— que la instalación queda PARTIDA porque el overlay cubre siete directorios y /usr/share no es uno: 1296 de los 1331 ficheros fueron directos al FHS real mientras 2 binarios esperaban el commit, y el mensaje decía `apply OK` igual.
hammer
Una distribución Linux construida con un laboratorio funcional y hermético en el sótano, y una terminal mutable, clásica y anárquica en el piso de arriba — diseñada desde el suelo para que una IA programadora entienda, modifique y comparta el sistema.
hammer no es otro gestor de paquetes inmutable. Es una arquitectura de dos mundos:
- El laboratorio compila desde fuentes upstream (commits fijados), de forma
determinista y aislada (
bubblewrap+zig cc+ musl estático), y direcciona cada artefacto por su hash (BLAKE3) en un content-addressed store. - El userland es un Linux clásico, mutable, con FHS de verdad (
/bin,/lib,/etc). Los binarios se hidratan desde el store por hardlinks. Puedes pisar archivos en caliente, romper cosas con unrm -rf, y revertir cuando quieras.
Entre ambos mundos viven las tres piezas que hacen a hammer distinto:
- Overlay de experimentación — prueba cambios sobre el sistema real con red de
seguridad;
hammer try/commit/discard. - Diario de mutaciones — un daemon
fanotifyregistra todo lo que tú (o la IA) cambiáis a mano. Vives imperativamente; el sistema genera el delta contra la base limpia. El diario es tu configuración — sin ser declarativa. - Manifiesto
.swm— compartes la receta de la mutación (parche de fuente + flags + ediciones de config), no el binario cocinado. El receptor reproduce y verifica; no confía en tu binario.
Encima de todo corre el bus de agente (/run/agent.sock): la IA habla un protocolo
pequeño y legible, dispara compilaciones, inyecta en el overlay, escucha fallos y reacciona.
Tú tienes la última palabra.
Estado
Fase de arranque. Validamos la capa AI-nativa sobre Alpine (musl + FHS ya cocidos)
antes de bajar a distro propia. Ver docs/10-roadmap.md.
Documentación de diseño (SDD)
Toda la arquitectura está en docs/. Empieza por
docs/00-vision.md y docs/01-architecture.md.
Estructura
crates/
hammer-core tipos compartidos: Recipe, Swm, hashing CAS, store
hammer-build el laboratorio: sandbox + compilación + hidratación
hammer-cli el binario `hammer` (build, hydrate, try, commit, apply, export…)
hammerd daemon: bus de agente + diario de mutaciones
docs/ SDDs y ADRs
Stack
| Capa | Decisión |
|---|---|
| Base de validación | Alpine (musl + FHS mutable) |
| Tooling / daemons | Rust (estático-musl) |
| Compilador del lab | zig cc por defecto, pluggable por receta |
| Sandbox de build | bubblewrap (namespaces) |
| Direccionamiento | BLAKE3 content-addressed store |
| Despliegue | Hidratación por hardlinks + patchelf |
Filosofía
La automatización es mi empleada en el sótano, pero en el piso de arriba mando yo.
Eficiencia matemática en la manufactura, libertad biológica en la ejecución.