El grafo regenerado por el cron delató lo que faltaba: `mold` y `cliphist` salían con `perfiles: []`. O sea que en el mismo día en que se midió que 649 recetas selladas no están en ninguna imagen, dos de las recetas nuevas se iban a sumar a la lista. La métrica lo vio porque existe; la intención no alcanza. - `cli` += `mold` y `sccache`. Las dos son herramientas de quien CONSTRUYE con la distro, no de quien la usa. `sccache` estaba sellada hace meses y sin perfil; `mold` es de hoy. - `escritorio-sway` y `escritorio-cosmic` += `cliphist`. SÓLO ahí: habla `wlr-data-control`, que KWin y mutter no implementan — mismo muro que `wf-recorder`. Declararlo en KDE o GNOME daría un binario que arranca y no hace nada, que es peor que no tenerlo. Comprobado con scripts/targets.py: cli resuelve mold+sccache, y sway/cosmic los tres.
hammer
Una distribución Linux construida con un laboratorio funcional y hermético en el sótano, y una terminal mutable, clásica y anárquica en el piso de arriba — diseñada desde el suelo para que una IA programadora entienda, modifique y comparta el sistema.
hammer no es otro gestor de paquetes inmutable. Es una arquitectura de dos mundos:
- El laboratorio compila desde fuentes upstream (commits fijados), de forma
determinista y aislada (
bubblewrap+zig cc+ musl estático), y direcciona cada artefacto por su hash (BLAKE3) en un content-addressed store. - El userland es un Linux clásico, mutable, con FHS de verdad (
/bin,/lib,/etc). Los binarios se hidratan desde el store por hardlinks. Puedes pisar archivos en caliente, romper cosas con unrm -rf, y revertir cuando quieras.
Entre ambos mundos viven las tres piezas que hacen a hammer distinto:
- Overlay de experimentación — prueba cambios sobre el sistema real con red de
seguridad;
hammer try/commit/discard. - Diario de mutaciones — un daemon
fanotifyregistra todo lo que tú (o la IA) cambiáis a mano. Vives imperativamente; el sistema genera el delta contra la base limpia. El diario es tu configuración — sin ser declarativa. - Manifiesto
.swm— compartes la receta de la mutación (parche de fuente + flags + ediciones de config), no el binario cocinado. El receptor reproduce y verifica; no confía en tu binario.
Encima de todo corre el bus de agente (/run/agent.sock): la IA habla un protocolo
pequeño y legible, dispara compilaciones, inyecta en el overlay, escucha fallos y reacciona.
Tú tienes la última palabra.
Estado
Fase de arranque. Validamos la capa AI-nativa sobre Alpine (musl + FHS ya cocidos)
antes de bajar a distro propia. Ver docs/10-roadmap.md.
Documentación de diseño (SDD)
Toda la arquitectura está en docs/. Empieza por
docs/00-vision.md y docs/01-architecture.md.
Estructura
crates/
hammer-core tipos compartidos: Recipe, Swm, hashing CAS, store
hammer-build el laboratorio: sandbox + compilación + hidratación
hammer-cli el binario `hammer` (build, hydrate, try, commit, apply, export…)
hammerd daemon: bus de agente + diario de mutaciones
docs/ SDDs y ADRs
Stack
| Capa | Decisión |
|---|---|
| Base de validación | Alpine (musl + FHS mutable) |
| Tooling / daemons | Rust (estático-musl) |
| Compilador del lab | zig cc por defecto, pluggable por receta |
| Sandbox de build | bubblewrap (namespaces) |
| Direccionamiento | BLAKE3 content-addressed store |
| Despliegue | Hidratación por hardlinks + patchelf |
Filosofía
La automatización es mi empleada en el sótano, pero en el piso de arriba mando yo.
Eficiencia matemática en la manufactura, libertad biológica en la ejecución.