`scripts/cosmic/atuq-en-imagen.py` ya no contesta «pinta / no pinta» sino CUÁNTO TARDA: mide cada
captura, imprime `+Ns ██ PRIMERA PINTURA`, acepta `--budget` (def. 420 s) y `--until-paint`, y sale
≠0 si no pintó o si se pasó del presupuesto. El magenta se cuenta CON TOLERANCIA porque `cosmic-idle`
atenúa la pantalla al 46 % a los ~+590 s y un contador por color exacto lo lee como «desapareció».
El número se publica en `docs/state/primera-pintura.json` y `scripts/vigia-imagen.py` lo informa como
sexto dato, marcado como «no lo mide este vigía» (arrancar la imagen son ~15 min sin KVM). Se ACUMULA
una entrada por corrida, no se pisa, y el vigía informa la tasa:
⚠ pintaron 3 de 5 corridas · primera pintura +197…+204s
⚠ Y eso corrige lo que publiqué hace una hora. Con cinco corridas sobre la MISMA imagen: pintó en
tres (+197, +197, +204 s) y NO pintó en dos —una con 900 s de observación—, siendo la 4 y la 5 el
mismo comando. El fallo es INTERMITENTE: ni «nunca pinta» ni «sólo tardaba».
El argumento que me llevó a «tarda» era el MOZ_LOG (`mapped 1` + «has buffer» + WaylandBufferSHM
commiteado). La corrida 5 lo refutó: commiteaba cuadros desde ≤+377 s con la pantalla vacía a los
900 s. Que el cliente se crea visible NO es evidencia de que se vea; la evidencia es el píxel. Queda
escrito en el vigía, al lado de la tasa, para que no se vuelva a usar como prueba.
De paso, las flags nuevas nacen en inglés (CLAUDE.md §4): --as-user, --wait, --budget, --until-paint,
--only-cosmic; los mensajes siguen en castellano.
hammer
Una distribución Linux construida con un laboratorio funcional y hermético en el sótano, y una terminal mutable, clásica y anárquica en el piso de arriba — diseñada desde el suelo para que una IA programadora entienda, modifique y comparta el sistema.
hammer no es otro gestor de paquetes inmutable. Es una arquitectura de dos mundos:
- El laboratorio compila desde fuentes upstream (commits fijados), de forma
determinista y aislada (
bubblewrap+zig cc+ musl estático), y direcciona cada artefacto por su hash (BLAKE3) en un content-addressed store. - El userland es un Linux clásico, mutable, con FHS de verdad (
/bin,/lib,/etc). Los binarios se hidratan desde el store por hardlinks. Puedes pisar archivos en caliente, romper cosas con unrm -rf, y revertir cuando quieras.
Entre ambos mundos viven las tres piezas que hacen a hammer distinto:
- Overlay de experimentación — prueba cambios sobre el sistema real con red de
seguridad;
hammer try/commit/discard. - Diario de mutaciones — un daemon
fanotifyregistra todo lo que tú (o la IA) cambiáis a mano. Vives imperativamente; el sistema genera el delta contra la base limpia. El diario es tu configuración — sin ser declarativa. - Manifiesto
.swm— compartes la receta de la mutación (parche de fuente + flags + ediciones de config), no el binario cocinado. El receptor reproduce y verifica; no confía en tu binario.
Encima de todo corre el bus de agente (/run/agent.sock): la IA habla un protocolo
pequeño y legible, dispara compilaciones, inyecta en el overlay, escucha fallos y reacciona.
Tú tienes la última palabra.
Estado
Fase de arranque. Validamos la capa AI-nativa sobre Alpine (musl + FHS ya cocidos)
antes de bajar a distro propia. Ver docs/10-roadmap.md.
Documentación de diseño (SDD)
Toda la arquitectura está en docs/. Empieza por
docs/00-vision.md y docs/01-architecture.md.
Estructura
crates/
hammer-core tipos compartidos: Recipe, Swm, hashing CAS, store
hammer-build el laboratorio: sandbox + compilación + hidratación
hammer-cli el binario `hammer` (build, hydrate, try, commit, apply, export…)
hammerd daemon: bus de agente + diario de mutaciones
docs/ SDDs y ADRs
Stack
| Capa | Decisión |
|---|---|
| Base de validación | Alpine (musl + FHS mutable) |
| Tooling / daemons | Rust (estático-musl) |
| Compilador del lab | zig cc por defecto, pluggable por receta |
| Sandbox de build | bubblewrap (namespaces) |
| Direccionamiento | BLAKE3 content-addressed store |
| Despliegue | Hidratación por hardlinks + patchelf |
Filosofía
La automatización es mi empleada en el sótano, pero en el piso de arriba mando yo.
Eficiencia matemática en la manufactura, libertad biológica en la ejecución.